«Cultura es lo que salva del naufragio vital, lo que permite al hombre vivir sin que su vida sea tragedia sin sentido o radical envilecimiento»
Don José Ortega y Gasset.
Primavera
Hoy el primer día de primavera.
Aún hay frio en las calles,
o llovizna que intenta
cambiar o cambia de a poquito
al cemento con su ternura.
Alguna flor despierta,
otras remolonean
mientras el sol
juega a despertarlas.
Hoy es un día de primavera,
el frio escondido de mi alma,
se hace agua que ayuda a la flor
del abrazo, de la calidez cariñosa.
Llega el frio de afuera,
maldades, indiferencias,
lujosos mármoles fríos
se apegan a mis miedos.
El Sol de la mano fraterna
abre enormes ventanales
transformando en arco iris
al corazón que apuesta
a los colores, a pintar
el milagro de estar vivo,
y resurgir entre gente luminosa.
Una flor. Una presencia que
no dice nada como aquellos
que se invibilizan en la indiferencia.
Sin embargo, la presencia
De la flor transforma en su quietud,
Sencilla cuando espera
el abrazo de luminosa mirada
que se ilumina en el perfume,
derritiendo toda indiferencia.
Alberto.
Yo no amo de flores arrancadas
Yo no amo de flores arrancadas,
Yo amo el camino perfumado
por hileras de flores sagradas
y a ninguna arranco de raíces,
no hay violencia en mis manos,
no son garras que se aferran y rompen.
Me detengo a conversar corazón,
en la locura del lenguaje del susurro,
y asimilo el perfume de sola una.
No puedo explicar el porque
ofrezco este corazón leal
a ese singular vértigo,
o porque el hogar está,
adonde estas tú.
Y el placer de quedarme
se tensiona por el llamado
del camino a servir al hermano.
Y me susurras amor al oído,
y me envuelves en tus besos,
y la ternura se hace nido atrapante.
Y mis vuelos me reclaman,
Y el mar espera con sus peligros.
Y allí voy, mirando el faro de tus ojos,
abriendo el capullo de mi egoísmo,
hacia la flor del amor que me enseñaste,
hacia el horizonte de un mundo mejor,
en este otoño de egoísmos desprendidos.
Alberto.
Una mariposa sin flor
Una mariposa sin flor,
Un danzarín sin escenario,
Un cuerpo sin planeta,
Un planeta sin galaxia,
Una galaxia sin cosmos,
Un cosmos sin vacío pleno.
Nada son…nada son..
Intentamos con palabras,
Hacer una lluvia
De tintes negros y blancos,
Y hacer nacer un concepto
Desgajado del todo,
Como si una flor
Fuera un pétalo,
O una suma de pétalo.
Una flor es la belleza
Del todo danzando
Sobre el círculo
De sus colores,
En la unidad de sus pétalos,
En asombrosa síntesis.
Hasta que el ser humano,
No vea los muros,
No los de ladrillos
O de ríos y desiertos,
Los de injusta justicia,
Sino la de su propio
Mirar y observar,
Hasta que entienda,
Que la palabra separada,
Es solo una chispa
Para mostrarte
El fuego de la existencia,
Que no hay otro,
Ni siquiera este cuerpo,
Que la conciencia,
Sin el otro y sin planeta,
Ya no es uno,
Ya no existe.
Hasta que sepa,
Lo que el corazón dice
No-dos….no-dos.
Soledad de infinitos
Solo humana agua,
En la multitud de gotas,
Solo un corazón
En la multitud
Que palpita ignorancia,
Solo múltiples palabras,
Crujiendo sobre el Silencio,
De un único Misterio,
De una sola Soledad.
Alberto
Trascendencia y cotidianidad
Observo el muro verde y vegetal
Y la rosa que emerge en belleza
en el marco de un florero artístico.
La mesa y las sillas me hablan
desde el silencio confiable del hogar.
El fuego me entretiene y me llama
con el juego de sus llamas sempiternas.
Observo este cuerpo, símbolo de mí,
la danza de estos dedos obedientes,
la luz que encauza y elige el pensamiento,
que se plasma oscuro en lo blanco de la hoja.
Percibo con el olfato de mi intuición
El lago de mi conciencia
en el océano infinito del sentido humano
Consciencia que se afirma como un ancla
en el fondo firme , donde no hay tiempo,
ni espacio, ni apuro, ni efímeras vanidades.
¿Qué son todas estas formas
que me acompañan como delfines
que saltan desde el líquido abismo,
sorprendiendo al navegante intrépido?
¿Son cuerdas de ignota guitarra?
el viento temporal
las hace vibrar, les hace brotar
la humana música aquí
en esta costa, y allá…allende,
en el desconocido horizonte
de fértiles mares sin orillas.
¿Cuerdas de guitarras?
que en artísticas manos
brindan desde cada forma
cantos acorazonados,
aportan músicas señeras.
Señales de lo invisible
hogar al que vamos
desde la forma a lo informe,
desde el aquí al infinito.
Formas con figuras de
muebles, paredes, árboles…
Son como campanas
que suenan y resuenan
en el tintineo de los badajos,
en el ritmo de este compás
del corazón sin forma
nacido en el origen sin tiempo.
Ding dong …ding dong…
Las horas pasan atropellándose,
sin esperarse si quiera
mientras el corazón se aquieta
al ritmo del amor en desapego.
Alberto
¿Qué le pasa a mi alma?
¿Qué le pasa a mi alma?
Qué relampaguea
Entre su azul
Luces de ternura.
¿Por qué me emociona?
El cuadro, el frescor,
El cielo de un Sol
Adormilado entre nubes…
Cuánta calidez
Que observo en lo cotidiano.
Mi alma escucha un tango
En el silencio.
Y baila rondando
Con tanta alegría.
¿Qué me pasa?
Que escucho música
Silente en el aire?
Es solo la simple vida,
Que como nieve de colores,
Se posa en ésta forma
De huesos y piel fraterna.
Es sólo el placer
De beber la luz
Como saboreando
Una copa de vino,
En la embriaguez de tus ojos,
En ese infinito inexplicable.
Alberto.
«Ser humano es ser águila, es llevar en sí la sensación de vuelo, descubriendo que no hay cielo en el cielo. Solo el tremendo espectáculo de mirar desde lo alto y esa extraña sensación de potencia, de volar el propio vuelo, mas allá de jardines encantados, mas allá de estúpidos milagros.
Ser humano es ser águila, y es también ser colibrí, no importa el tamaño, importa la grandeza, la armonía del círculo, la profundidad del instante.»
Alberto
Pregunta: ¿Quien soy?
Repuesta: Eres ese perfume, ese eco silencioso nacido en los pétalos de la Rosa tejida por el Amor. alberto
Rehuyes al perfume de la rosa
Rehuyes al perfume de la rosa,
Y escapas al poema que te escribo.
Adonde quieras que corras,
El susurro en sombra de mi poema,
Te sigue o te adelanta.
No quiero retenerte,
Solo quiero que la brisa
De dulces palabras,
Te hagan florecer.
No es codicia,
Lo que vibran mis escritos,
Es la fuerza de la semilla,
Que quiere verte
Cielo y alas,
Cerca o lejos de mí.
Yo solo soy
Ese árbol
Que a sus ramas
Extiende a todas las dimensiones,
Si quieres brindar tus trinos,
Nidos de silencios te construiré,
Mientras escucho la música
Del viento en mi ramas,
Bailando esta quietud.
Alberto
Suena el silencio
Suena el silencio…
la estrella es noche,
Sol nocturno, la luna,
se anida en la mía,
el infinito nos une,
el infinito de tus ojos
solapado en los mios,
afuera todo pasa,
adentro solo abrazo.
Alberto
Perdona en cada amanecer el Sol
Perdona en cada amanecer el Sol,
El Misterio en cada renacer,
La Rosa al jardinero inexperto,
El perro a su dueño.
Solo el ser apesumbrado,
Mastica la bronca,
Y sueña la venganza.
El miedo no logra el perdón.
Perdona Jesús a los doctores,
Sócrates a sus jueces,
El estúpido se ahoga en el odio,
Escapa de la justicia,
Solo quiere que su dolor
Se multiplique en el otro.
Perdona el rio al hombre,
En cada oleada.
Perdona la semilla
Al fruto que la rompe,
Perdona el que ama
Al que no puede amar.
Perdona la existencia a la muerte,
Al ver que la muerte
Acompaña a la Vida.
Perdona el Misterio
Al Mundo,
Al ver que solo es nada
Que se endurece ante el odio,
Y les regala inexplicablemente
Sol, luna y alborada en cielo.
Alberto
Un ciervo come fresas
Un ciervo come fresas,
en el bosque fresco…
El disparo de un cazador hastiado,
rompe la inocencia del momento.
Así vive la humanidad pobrecita,
disfrutando el momento salvaje,
mientras derrite a la tierra,
mientras quema el nido
en que vive lastimado.
Un político promete cambiar,
nada hay ayer que pueda mostrar,
se trata de evadir para adelante.
Un grito de dignidad
denuncia el robo legal.
los cortesanos judiciales no participan,
son indiferentes con la capa invisible
de impolutos, neutros, sagrados.
El mundo se derrite
y la pelea por el cargo,
o por encargo o por odio,
por la desesperación o
por la nada que ilusiona.
El sol majestuoso,
la mañana refrescante,
señales de sabiduría,
que el hombre presto,
desconoce por doquier.
En la humanidad,
aturde el sin sentido,
de argumentaciones mudas.
En lo infinito, el Milagro.
La mirada del amanecer,
la bella pausa del canario…
Una vez más
la ilusión del mañana mejor,
una vez más los hombres y mujeres,
que la impiden.
Una vez más la luz de aquel
que solo amaba
Una vez más
La presencia
del faro imposible
del faro fraterno.
Amigos
Amigos.
En Argentina.
En Argentina
La amistad tiene un sabor distinto,
melancólica como Sábato,
valiente como obrero anónimo,
baquiana como Favarolo,
maestro como Alfonsín,
Y tanta decepción
para el inexperto.
Amigos
Música, no cualquier música,
música de asado y rebeldía
Amigo como esta existencia
que no es tuya, que acompañas,
Al calor de ese sentimiento,
Amistad…
que da sabor a la vida digna,
amistad porque sí,
como esa rosa o aquel trino,
amistad de abrazo y compañía,
alrededor de la mesa,
o en el silencio ese…
que nos acompaña pleno
en medio de la nada.
Gracias a los amigos,
gracias a los que de lejos,
dan muestra de amistad,
que la amistad es como el fuego,
cercanía lejana, lejana cercana,
apropiado calor y espejo
urdimbre de abrazos luminosos.
Alberto
El silencio me abraza
El silencio me abraza
Contiene mi luz.
Solo una onda
De un viejo reloj
En esa superficie,
Se esconden
En el espacio,
El propio corazón,
Palpita su inteligencia.
He bebido el agua
De aljibes, ríos y fuentes.
La sed en el laberinto,
Adquiere múltiples formas.
Se valoran las jaulas
De oro material o espiritual
Monasterios que son bancos,
Oraciones que alejan y duermen,
Docentes que domestican,
Locutores que silencian,
Médicos que matan,
Guerreros que oprimen,
Democracias que tiranizan.
El silencio que me atraviesa,
Contempla los siglos,
De sombras y más sombras,
Y se enfoca en ese hilo,
Delgado y casi inexistente,
De la luz de la Vida,
De este presente
Que palpita reloj y corazón,
Y sonríe, con la comprensión
Del que ha vivido muchos años,
Ante el joven que lo sabe todo.
Alberto
Hay lo suficiente
Hay lo suficiente.
lo suficiente no es
lo que cada uno tiene.
Es como cada uno
vive la vida que acompaña.
el capital está mandado
hasta que manda sin parar.
Y lo suficiente en el hombre,
es el vínculo que es urdimbre
en el fuego luminoso y cálido,
del amor que no se compra,
del amigo que camina junto,
del diálogo de cuerpos y voces.
Los niños viven lo suficiente,
cuando juegan sus juegos,
o los adultos viven como en un juego.
Cuando hay amor lo poco es mucho,
Cuando hay cálculo lo mucho es poco,
Y en el mundo de lo más y más
que hace que lo poco sea poco,
que lo mucho sea poco,
la sabiduría se planta
en lo que es suficiente.
que no es la cosa,
es comprender que el infinito
se vuela en altura
desde estas alas suficientes,
en la compañía fraterna.
Ni más ni menos…
Más en este mundo apropiado
por codicias desabridas,
donde más es menos,
o menos, es más,
nunca …nunca es suficiente,
salvo para el que vive todo,
con suficiente comprensión.
Alberto
Miraba mi rostro
Miraba mi rostro
En el espejo.
Cada piedra
Reflejaba mi gravedad,
Cada camino,
Cada árbol
Mi silencio,
Cada animal
Mis sombras,
Las sabias y las otras,
Cada sonrisa,
Mis amistades,
Cada beso,
Mis heridas esperanzadas,
Cada encuentro,
Mi alma.
Cada abrazo
La existencia,
Cada copa de vino,
La embriaguez del vivir,
Cada alimento
Los ríos que me nutren,
Y este rostro,
Esa infinitud
Enredada con la forma,
Salpicando mis playas,
Con el ruido del oleaje,
Que no alcanza
A silenciar
El Silencio de ese Océano
Que Soy y que Navego.
Alberto
Una vez en una luna azul
Una vez en una luna azul
Tus cabellos trenzaste
Al lado de aquel lago
Espumante…
La noche se dormía
Embelesada por nuestra luna,
Entre los brazos infinitos.
Y yo miraba a las estrellas,
Que espejaban a las tuyas,
Misterio del amor,
Del tiempo detenido,
Eternidad del momento.
Tus ojos miraban los míos,
Los mios en los tuyos,
Desaparecían…
Y todo era la Magia
Del astro azul
Que nos envolvía,
Magia y Vigilia,
Loca Sabiduría,
Ganas de Vivir
Y vivir de nuevo.
Calma en el oasis
De dos, que ya no son dos
Ni tampoco uno
Solo son no-dos.
Las almas chicas
Las almas chicas
Interpretan desde su egoísmo,
desde espacios que asfixian,
o que las nubes son malas,
sin poder comprender,
que el Sol nos da la vida,
Y las nubes la otra vida,
la del agua.
Consideran que la política
O el argumento científico,
es del que grita más fuerte,
a pesar que el grito,
no asegura la firmeza,
o el sentido del camino.
Piensan que la mano abierta,
es siempre pordiosera
negandose dar la mano.
se han quedado
en la escalera de espinas,
sin entender que más arriba
se encuentran pétalos
que generosos hacen flor…
Sin poder entender ni sentir
El perfume que transforma.
Alberto
La vida me va
La vida me va
Como arroyuelo,
Susurrando sus alegrías,
Una orilla cantando
Con sus pájaros,
Con esa ternura que es todo.
La otra orilla,
Recorrida por zorros astutos,
Cálculos de codicias varias,
Caminos escabrosos,
Hacia nada.
Corazón y mente,
Dos orillas de mi vida.
Mientras voy navegando,
Confiando en cada amanecer,
En ese silencio horizonte,
Que ninguna noticia ni radio,
Puede acallar.
El amor del querer
Se va diluyendo
En el amor de Ser.
Y disfruto
En medio de tristezas,
Indiferencias, y alegrías,
Cada pétalo
De ésta existencia
En Cósmica flor,
Qué es capullo el cielo,
Y raíz la conciencia.
Que es pensamiento y abrazo,
Misterio de estar concientes,
En medio de todo,
Que muchas veces suena
Como nada.
Hasta que el tambor
Del corazón
Repiquetea nuevamente
La utopia por venir
En presencia que es un presente,
Un regalo en gratuidad.
Alberto
Momentos infinitos
Expandidos por ternuras,
Por miradas cómplices,
Por abrazos fraternos,
Profundidad del instante,
Momentos infinitos,
En los pequeños gestos,
En las pequeñas obras.
Un solo picaporte,
Gastado, insignificante,
Habla no solo de una puerta,
Habla de miedos,
Habla de civilizaciones.
Del mismo modo,
Un pequeño momento,
Es el relámpago
De una vida.
Eso si, en los sabios,
En sus mentes
El instante se ha ahogado,
En un no tiempo eterno,
De felicidad y de Éxtasis,
De laberinto abierto
En los senderos de la comprensión.
La felicidad es un instante
En el caminar que busca,
La felicidad es el hombre
O la mujer sin tiempo,
Solo luz sin forma
En las formas corporales.
Alberto
El árbol no espera el trino
El árbol no espera el trino,
Y sus ramas ofrece.
El sol no depende
de esta humanidad,
y sus rayos mortales
El agua se desvanece
en la tierra yerma,
en la natural gratuidad.
Los hombres del sistema,
construyen cajas,
pajareras y trampas,
para humanos ,
prolijos seres
mediante codicias,
zanahorias o palos.
Palo de hambre-
Palos de indignidad.
Palos de odios,
palos de indiferencia.
Como el árbol,
Como el Sol,
Como el agua,
Hay hombres
de generosa gratuidad,
que abrazan,
que hacen,
que escriben,
sin más animo
que disfrutar
la Vida digna.
A esos.. el sistema
les pone el mote
de peligrosos inexplicables,
porque los oscuros,
no han encontrado
qué zanahoria o qué palo
pueden doblegarlos.
A esos le ponen precio
un dinero o una caricia,
más… mucho más,
no pueden comprarlos.
Alberto
La rosa de mi jardín
La rosa de mi jardín,
Puede caminar
De aquí para allá.
Más no se desplaza,
Ni quiere seguir
Prefiere dar el perfume,
A la tierra que la parió,
Y volar en su sutil esencia.
Prefiere esa quietud,
Que la esconde,
De la ansiedad,
Prefiere transformarse aquí,
Que moverse por moverse.
Sorprender al pasante,
En un instante eterno,
de su espacio/corazón.
Prefiere ese silencio,
Que es muda ola
En el océano creador.
Desplazarse en su perfume,
con la quietud de sus raíces,
dejar que su temblor,
lo lleven mariposas,
en esa brisa suave,
o en esos otros vientos….
Sabe que sin quietud,
No hay raíces,
Que sin quietud
No hay perfume
En vuelo.
Alberto
Las sombras y la luz
El sol refleja
La naturaleza,
Abre los espacios,
Hace crecer la semilla.
Es solo cuando el sol
Encuentra otro camino.
Ante la figura,
La sombra,
Sombra de árbol,
De persona,
O de montaña.
El corazón
Con sombra
Pierde el asombro
De estar vivo
Y oscurece
Los colores
Y todo es gris
La sonrisa fraterna
Se transforma
En daga oculta.
El corazón con luz,
Desborda sabiduría,
Sabe de serpientes
Y alimañas malditas,
Y seres de malas mañas.
Pero vuela
Impecable
En la luz
Que es cielo
Y es estrella
Y es pájaro
Y es entrega
De ternura
En plenitud.
Alberto
Vanidad de vanidades
El sol se abre
Y la ciudad se mueve
En sus hombres
Y mujeres.
Como si fuera pura ansias,
Y es solo dominio
De unos sobre otros.
Algunos, muy pocos,
Piensan en todos,
Y duelen su corazón
Al caminar entre pobres,
Pobres sin pan,
O pobres de piedra corazón.
Vanidad del que más tiene,
Sin ver que la diaria muerte,
No es maleta, ni equipaje,
Que nada puede llevarse,
Que la seguridad,
En una vital piedra
Llamada tierra,
No existe ni ha de existir.
Vanidades del codicioso,
Aceptación del empobrecido,
Ruidos del ser finito,
Silencios de infinitud.
Quiebres de esperanzas
Misterio que me desgarra.
Alberto
Invierno
El sentido silencioso de la nieve,
la belleza reflexiva del blanco,
lo del irse para adentro,
en el hogar nacido del fuego,
Recién ahí nace la tertulia,
que el frio arrincona
con su frontera de hirientes agujas.
Recién ahí cae el estrépito,
la alegría forzada de campos abiertos,
todo se acerca como la palma en caricia,
como el entrecierro de párpados,
que invita a la intimidad,
del cuerpo en el abrazo,
de la emoción en hipnosis de fogata,
del alma en el caldero de mieles espirituales.
Espacio reconcentrado,
El foco de la conciencia en el vuelo,
la sedienta búsqueda,
de un rayito de un sol,
de una palabra adivinada.
Recien ahí uno comprehende,
el esfuerzo del sol naciente,
que aunque ignore primaveras,
puja , puja por una humanidad divina,
por un dios humanizado.
Alberto
El Sol susurra la luz a mi alma
El Sol susurra la luz a mi alma,
mis ojos no se cansan de maravillarse,
el espacio se abre como el Mar Muerto a Moisés,
el tiempo es un sahumerio que juega a hacer
círculos con sus chispas,
los verbos juegan a ser sustantivos,
el mar cósmico juega a ser ola.
mi corazón se hace infinito amasado de dulzura,
y ante el niño de la existencia,
hace como que no se da cuenta,
como si no fuera el que ES.
Alberto.
Comprensión
Comprende el Sol
Cuando ilumina el espacio
En la mágica alborada
En apertura de vida,
Cuando perfuma el pasar,
Comprende el sabio
Cuando sabe que ignora,
Comprende el cóndor
Cuando abraza con sus alas,
Con un Om gigantesco,
Las sierras y quebradas,
Comprende la hormiga,
En su trajinar obrero.
Comprende el corazón
Cuando se duele
Del sutil mirar del amor.
La razón del hombre
No comprende.
Esa no comprende,
Solo destruye a su madre,
El planeta sufriente.
Solo se lastima
En el rostro del otro
En su propio corazón.
Estúpido homo sapiens.
Que como todo estúpido
Se llama hombre sabio.
¿Comprendes?
Ya comprenderás
Cuando te canses
De este comprender.
Alberto
Llega un momento
Llega un momento,
envuelto en la sorpresa,
en que el mundo de palabras,
se desprende de Uno mismo.
Entonces uno bucea en el Silencio,
Uno anda en confusión y oscuridad,
la ventana se levanta,
el Sol a lo lejano,
la luz invade.
¿Adónde se fue la oscuridad?
¿Alguna vez estuvo?
La urdimbre es ola en movimiento,
la profundidad es Silencio,
ese Silencio de amor pleno,
o de Sed de amor, la de corazón abierto.
No se trata de adicción ni de apego,
Se trata de respirar y escuchar,
respirar lo indivisible invisible,
escuchar en apertura universal.
Las palabras son llaves necesarias,
hasta que las puertas dejan de existir,
hasta que uno comprende,
que la frontera se disuelve,
cuando se disuelve el miedo al otro,
o a la ignorancia de uno mismo.
Hermosas palabras,
mariposas de todos colores,
que me indican adonde el jardín es.
adonde la plenitud amansa
a la mente y la deja sin palabra
en la paz infinita de lo inefable.
Lo inefable necesita de la palabra
para serlo. Sin palabra solo mudez.
con palabra lo no dicho,
por este corazón, o mejor
solo corazón palpitante
que amanece y hace amanecer.
Alberto
Este aire que respiro
Este aire que respiro,
esta atmosfera en que vivo,
recubre el planeta,
sabiendo que todos
somos uno.
poderosos, inexplicables.
Un solo Sol se desparrama
por la única tierra.
El tiempo fluye desde siglo,
como con el tesoro del arco iris,
nadie conoce su origen o su fin.
miles de voces transcurren en él,
voces que se escuchan,
y las que nos atraviesan mudas,
por los siglos de los siglos.
Nos inventamos límites y abrazos,
sus nombres personas, familias, fronteras,
sin embargo a pesar de ser alguien
por un nombre dado por intuición,
somos eso sin nombre,
eso que no se puede nombrar.
cosa nombrada, infinitud inefable.
Hoy soy esa gota hecha nube
o tal vez nube encubierta en diáfano día,
de cielo humano de muchos rostros.
Escucho el grito que flota
que viene de las fosas marinas,
lejanas, desconocidas.
Una risa me vuelve a mi nombre,
el trajín de un auto,
me recuerda lo perentorio,
lo importante me aguarda,
con el celo de una madre,
mientras tanto me aturdo,
silenciosamente
en la arena de la nada,
que se escapa entre los pliegues
de mi alma.
Alberto
Escuchando a Rieu
Suena un vals,
O el ritmo africano.
Suena la música humana.
¿Adonde estaba?
Si todo era el silencio cósmico,
El grillo, el trinar, el bosque,
¿Pero adonde estaba el vals?
¿En el rùstico instrumento?
En el código de una pentagrama
Con sus claves y sus notas?
¿Adonde el ritmo tamboril?
¿En la mano del que ejecuta?
¿En el director de orquesta?
¿en el tambor aborigen?
El jolgorio como agua fresca
De cascada, saltarina y musical
Surge de la mas sutil conciencia
Empujada por el amor
De las miradas escapando al ojo,
Nacida de la fuente biológica
Pero liberándose en el cielo
Del vinculo de abrazo,
En el vinculo de la emoción
Que hace ola y música
Como fraterno océano,
Como abrazo de amantes,
Como beso infinito
Del Sol sobre tu alma
Alberto
Del silencio fui nacido
Ahora me veo en esta forma
Que filósofos han ignorado,
Desde el “pienso luego existo”,
Y si no fuera por el amor,
Luchando despiadado
Contra las jaulas vivientes,
No sería el poema ni el poeta,
Si no fuera por la forma
No me ahogaría la nostalgia
De esa infinitud de mar y puerto,
De mar en el silencio oleado,
De puerto entre los huesos.
Y tal vez mañana
Me vaya de este cuerpo
Con el velamen de mi sonrisa,
Con las nostalgias de esa formas
Pequeñitas en su piel
Pero inmensa
En la vida que me dieron
En mi vida , juntos a mi forma.-
Candil de libertad,
Candela de la llama.
Alberto
Llega un momento
Llega un momento,
envuelto en la sorpresa,
en que el mundo de palabras,
se desprende de Uno mismo.
Entonces uno bucea en el Silencio,
Uno anda en confusión y oscuridad,
la ventana se levanta,
el Sol a lo lejano,
la luz invade.
¿Adónde se fue la oscuridad?
¿Alguna vez estuvo?
La urdimbre es ola en movimiento,
la profundidad es Silencio,
ese Silencio de amor pleno,
o de Sed de amor, la de corazón abierto.
No se trata de adicción ni de apego,
Se trata de respirar y escuchar,
respirar lo indivisible invisible,
escuchar en apertura universal.
Las palabras son llaves necesarias,
hasta que las puertas dejan de existir,
hasta que uno comprende,
que la frontera se disuelve,
cuando se disuelve el miedo al otro,
o a la ignorancia de uno mismo.
Hermosas palabras,
mariposas de todos colores,
que me indican adonde el jardín es.
adonde la plenitud amansa
a la mente y la deja sin palabra
en la paz infinita de lo inefable.
Lo inefable necesita de la palabra
para serlo. Sin palabra solo mudez.
con palabra lo no dicho,
por este corazón, o mejor
solo corazón palpitante
que amanece y hace amanecer.
Alberto
Hay playas de tristezas
Hay playas de tristezas,
hay mares adentro de alegría,
y hay desembocaduras
en que se encuentran
agua de tristeza con alegría.
extraño el calor,
y agradezco el sol y su luz.
Extraño los niños a la intemperie,
y agradezco el hogar.
Siento las galaxias girar,
como disco de pasta
con su música.
Y me duelen las injusticias
sempiternas de la humanidad.
El fuego me da calor cercano,
la existencia se abre en pregunta.
Las respuestas vienen y van,
como maderos en la marea
de este vivir ahondado
en el Misterio de la existencia.
Alberto
Amigos/ Amigas
El sentido de la rosa
es su perfume.
El viento al posar sus caricias
siente su existencia.
La montaña en sus arroyos
expresa la compasión
ante la sed de los seres.
El águila en las térmicas
se deja volar
disfrutando altitudes.
Y en el ancla de la vida,
el perfume de la existencia
son los frutos de la amistad.
Amiga que me acaricias
con tus manos y miradas,
y me brindas palabras hermanas.
Amigo que me escuchas
que me acompañas,
que me enseñas,
que compartes el vino,
alegrías, penas, aventuras…
¿De qué me serviría
amarte mujer
sin en tu intimidad
no me anidaras en amistad?
Hermanos del camino,
nuestros pasos comunes,
son las ternuras
de este Sol
que me permite
seguir andando…
Caminando en compañía,
Risas…heridas…
Van urdiendo esta vida.
Alberto
La vida que salpica
El día transcurre como otro más,
Como si otro más existiera,
Cada minuto uno es único.
Los obreros comen voraces,
Escribo observando desde el bar Viejo.
Una bella dama hace equilibrio
Sobre hermosos y hostiles tacones,
La luz me llega pálida
Después de la nube.
El murmullo de las voces,
El grito de la máquina de café,
El celular sirviéndose del hombre,
Una mujer pasa con la sutil
vanidad de ser hermosa,
La vejez pasa entre mis huesos,
Y en el hombre que apenas
justifica su andar,
Es un río de personajes,
¡¡Diario, diario!! Interrumpe el amigo,
Las hojas llueven en otoño,
La vida no son las chispas de existencias,
Es ese algo más de conciencia,
en la estupidez y en la ignorancia,
Ese algo más, ese dolor de ternura,
Que es el eco de Amor Cósmico,
Mientras el agua de la existencia,
Refresca y se va entre mis dedos,
Ese algo más, esa montaña
Que me regala su porte y su paz
Esa es mi vida…esa luna…ese sol
Que llueven luz en mí,
Cosquilleando su alegría
En ésta unidad cósmica
Unida en infinitud
Que no sabe…pero ama
Sabiendo su ignorancia
Y aquella luz que lo absorbe,
Y aquella chispa que sorbe.
Si….
Alberto
El frio ruge en las calles
El frío ruge en las calles,
Muchos en el calor
Se abrigan.
A la intemperie,
Acostados en indiferentes,
frías y asesinas veredas,
Son los “vagos”
Vagos, indefinidos,
Inexistentes.
Herida de los corazones,
Emergentes febriles,
de nuestra “civilización”
El periodista lo menciona,
Incómodo y rápido,
enseguida se alegra
Por ese gol para la hinchada,
Y el político habla del spot.
Y el grito de los sin voz
desenmascara ésta soberbia.
Ésta elegante apariencia
De lujosa sociedad.
Alberto
Amigos
Muchas hebras tiene la vida,
arroyos, ríos pandos, ríos caudalosos,
cadenas, alas, puertos, ilusiones.
El Sol inmenso y su caricia suave,
Poder comprender el titilar de las estrellas,
la porfía de cuidadoso y detallista amanecer,
la navegación del Universo hacia los puertos
inimaginables de corazón humano,
necesita no solo la existencia cotidiana,
sino la brújula hacia al amor.
La amistad de las almas chicas y de las grandes.
las que necesitan del otro y las que se brindan
como los colores de flores en caminos ignotos.
Ninguna medida puede contar,
la dimensión de una herida y del dialogo que cura,
la altura generosa del encuentro sanador,
la simpleza máxima de dos seres,
que disfrutan, que son cómplices,
al compartir pan y vino y aventuras.
Amigos que han hilado y cosen
las hebras de luces de mi Alma.
Definirlos seria reducirlos a la mente,
quererlos acorralarlos en la emoción,
Solo puedo encender ese fuego,
que escapa al remedo de los mentires,
hecho de afinidades, valores y azares`
y ahondar en mi vida en la hipnosis
fraterna de los leños de la vida crujiendo,
hacia la única llama de múltiples chispas,
chispas de amistades desplegadas,
en momento sin precios, de todo valor,
de todo amor impersonal gracias la vida,
que la amistad generosamente brinda
y candorosamente dignifica.
Alberto
Nostalgia del Presente
Así como una mascota
al mirarse al espejo de cristal,
no se reconoce o tal vez
un leve recuerdo intente
Así, en esta caja tallada
de huesos y arroyos sanguíneos,
me atraviesa la infinitud…
Su leve llamado me interpela,
vivencio vagamente el titilar
de las estrellas abismales,
de los soles siderales.
este ser cosmos en el cosmos,
fractal inefable y convocante,
punto y naciente urdimbre.
Soy esa presencia universal,
Por eso y nada más que por eso,
siento esta nostalgia del presente,
En que vivo desbordado de infinito
Desde esta caja de huesos y arroyos sanguíneos.
Alberto
La fuerza del amor
La fuerza del amor
No proviene
Del enredo de egos.
Ni en vender
Ni en lograr los caprichos,
De uno sobre el otro,
Ni subsumir una conciencia,
En manos del otro.
La fuerza del amor
Es como la savia del árbol,
Que le permite crecer
En fruto y flor
Desde la intimidad…
renacer en el perfume.
La fuerza del amor,
No es el juego
Del gato y ratón,
Es simple,
Es la luz del alma,
Que se une
Silenciosamente a otra luz,
transformándose en faro,
Para las luces entrelazadas,
Y para las barcas
escapadas al naufragio de ternura.
Es el tiempo de brisa,
Más que él de la tempestad,
Aunque el rayo sea necesario…
Es la espera y la escucha,
Es sostenerse en el vuelo,
Aunque llueva y sople,
Que solo el vuelo digno,
Puede construir el cielo,
En que vuelen los amores,
En el fuego del amor único…
En el amanecer Solar
Cotidiano y eterno,
Superficial y profundo.
Alberto.
Una sola luz
Hoy un día cualquiera…
Un jueves azul
de azulado lago
Y mañana tal vez
un viernes amarillo
de esos Soles radiantes,
que se cuelan en el corazón,
y el sábado rojo de correr
por allí y por acá
con pies y alma.
Ah…el domingo
de tanto tiempo
que a veces duele,
Lunes, martes, miércoles,
nombres para el mismo Sol,
tal vez distinto pero el mismo,
como esos colores
cada uno diferente,
cada uno singular,
Ja ja que loco,
diferentes ilusiones
de una misma luz.
Alberto.
Oración
Los pobres sin Tierra.
Donde tú ves un pobre,
yo veo a un hermano.
yo veo un hermano.
La vida confunde
con sus etiquetas,
primero la palabra
que separa,
luego o antes
los ojos que desprecian,
las manos que sueltan…
los puños que cierran.
La mente busca superioridad,
El corazón ama la familia,
y si comprende, comprende
que la familia somos todos.
Los seres que hablamos y los que no,
los caballos, los perros, los delfines,
las hormigas y las cucarachas,
cada una un nodo insospechado
De la única urdimbre de la vida.
Donde tú ves un pobre,
tú ves un vago sin tierra,
yo suelo ver un mecanismo,
que una y otra vez excluye,
con la vergüenza,
de una caridad encubridora,
Con el desparpajo de un político
que miente prolijo e ignorante
y habla sin querer escuchar.
Escuchemos, corazonemos
y así como las nubes desaparecen
en el cielo azul sin darnos cuenta,
caerán los vestidos y ornamentos,
quedando la intemperie
de lo que somos
Seres de cuerpo y alma,
sobrevivientes de cuerpo,
y avaros de alma.
Por favor
¿Porque no renacemos?
Si conocemos la caricia
porque no reconocer el amor,
porque no comprender el Misterio,
y saber que la tierra es tan madre
como tu madre y la mía,
y anida a los propietarios
de tierra y a los que no.
Humano…
Escuchemos en silencio
el silencio del planeta,
abrasémonos …
hacia la luz en amanecer.
Alberto
Olas y contra olas.
Me voy haciendo y deshaciendo,
la vida me va haciendo y deshaciendo,
Como esas olas bamboleantes
el mismo alimento me destruye,
la noticia golpea su manipulación,
las palabras “asesinos, crueldad”,
salpican por los medios.
los celulares me quitan
tus ojos y tu mirada,
espejo sin fondo,
plástico que nos plastifica.
El encuentro en el bar,
se disciplina con la tv.
Los caminos
con paredes de autos,
solo unos pocos senderos,
me llevan y me cuidan
en el terreno terroso
lejos de las urbes,
en las sierra anhelantes
de inmensidad y altura.
transeúntes hormigas,
pocos hombres y mujeres,
embretados en lo útil
que no es lo conveniente,
paseos de shopping.
policías de civiles,
Comerciantes despiadados,
Cines del imperio.
Como un astronauta
En una luna
De terrestre gravedad,
mi silencio hace de traje,
lejos de las sombras,
cerca de la ternura,
caminando
hacia un horizonte,
sostenido por el asombro,
de una amistad abierta,
de un amor en espera.
Alberto
Amor Presente.
Miraste el rio,
confundiste ese amor
que pasaba por el rio,
pensabas que ya paso,
No podías darte cuenta
que mi amor no era
lo que pasaba en el rio,
era el rio mismo,
besando tus costas,
pero tú no podías verlo,
pensabas que se había ido,
mientras el rio de mi amor
pasaba y pasaba frente tuyo
sin dejar de ser presente,
tu no lo veías, pobre ciega
enjaulada en tu gris pequeño,
de invisibles barrotes,
de alas quebradas.
Alberto.
Alma grande
En las sonrisas de los niños,
se muestra la luz del origen,
que engrandece el alma infantil.
En la templanza de los viejos,
en los años aprendidos,
la contención luminosa
se desparrama en amanecer.
El alma grande,
como la luz del día,
despierta a todos,
y a nadie impone.
Relatos sobre la luz,
la palabra sola no ilumina…
necesita del alma grande,
como el Sol de los humanos.
El alma grande
no se queja,
sabe del Misterio,
ni se enfada
porque puede compadecer,
las heridas hechas espinas.
El alma grande
mientras lo combate.
cuida a su enemigo,
El alma grande
cuando dice
lo dice de corazón,
cuando abraza
brinda su fuego generoso,
cuando besa solo besa,
es que todo juega para él,
qué la fuente le ha brindado,
en las aguas de su vida viva.
El alma grande se posa,
Como lluvia de vida fina,
Como silencio cálido,
Como mirada calma,
en los capullos de conciencias,
ayudando a que cada flor nazca,
A que cada ser no sea un extraño,
sino un sí mismo para sí, porque sí
Un yo mismo para él,
Que en él su finitud
anide el alfa y el omega.
Un solo jardín de muchos colores,
una sola luz en apertura mansa.
Alberto
Los oscuros
Los oscuros se amuchan
En sus maldades,
Se reproducen cotidianamente.
Los oscuros impiden
Que la luz nazca
Se esparza por el orbe.
Los que portan la luz,
Son faros en la costa
De la vida digna.
Una sola chispa
Incendia boques de maldades.
Los oscuros intentan
Una y otra vez,
Apagar cualquier luz.
La mínima chispa,
Los hace retroceder.
Un solo ejemplo
De un hombre virtuoso,
Permanece por siglos.
Millones de oscuros
Anónimos, crueles, sedientos,
Jamás han podido
Sostener un mensaje
Dicho y pronunciado
En los tiempos del tiempo.
Los oscuros siempre son pasados,
No tienen futuro,
No pueden convencer.
Sus odios los aleja
Del presente y de la presencia.
La bondad del corazón
De un San Martin o de un Gandhi,
Aún se escucha
En su calidez, en su susurro
De voluntad y armonía.
Encerrado en tu semilla
Piensas que todo es oscuridad.
Lucha, lucha por florecer
Y verás que nada puede
Contra un alma libre
Que Sócrates sigue siendo,
Que sus verdugos
Nunca fueron, nunca serán.
Tu si serás. Si busca la luz
Con la perseverancia
Del guerrero en astucia,
Con la firmeza
Del Sabio en comprensión
Con el amor
Del Amor mismo.
Alberto
La Noche
La noche me esconde tu rostro,
La luna…su luz nocturna
Intenta despejar tu mirada
hacia la mía…
Corren las nubes,
la noche apaga las ambiciones,
y despierta el misterio.
Misterio que todo es rio,
que no se detiene en tu piel lisa,
ni choca contra arrugas.
El universo no tiene como nosotros
ansias de volver a vivir.
El hombre corre apurado,
hacia ningún lado,
o solo a nombres distintos,
que la realidad es otra cosa,
es, quizás, ese amor profundo
esa ternura que pasa sin pasar,
esa raíz que no se ve,
ese cielo abierto
dibujando un espacio,
ordenando un tiempo,
mientras este silencio,
de la vida en altitud,
hace que no me detenga,
en la fuente de tus labios,
y abra mi pecho
al puñal agridulce del amor,
que es el tuyo y ese otro
de dios en creación.
Alberto
Hay amigos.
hay amigos caminantes a Renca,
hay amigos guitarristas,
resonando la vihuela al rescoldo,
de un asado,
Chanzas crepitan risueñas,
medidas por el respeto,
cuidado por las escuchas.
Se entrelaza la danza del fuego,
Al compás de la música,
A veces alegre, a veces triste
rasgando la cuerda de cada corazón.
En la vida todo es ropaje
de distintos colores
haciéndote creer que sos dueño,
de este traje, de aquel puesto,
de ese auto, de aquella casa.
Sí amigos…
solo son brillos prestados…
sombras a la luz del Tata Dios,
a la luz de nuestra amistad.
Alberto.
Ser guerrero
A veces es llevar espada,
Otra vez es sembrar la semilla,
De una flor en el desierto,
Es brindar una sonrisa,
Ante los serios que no son en serios,
Es pintar un color en los grises
En su letanía de que no se puede,
Es poder en la paciencia,
Abrir las puertas invisibles,
Abrazando a los intocables,
Respetando a los aborrecibles,
Dando voz a los sin voces,
Haciendo presentes las ausencias,
Ser guerrero es enfrentar el miedo,
Y aceptar la libertad del amor,
Aunque la sed de cariño aumente,
Es sanar al enfermo,
Con una caricia, con un poema,
Con un saber de sabiduría,
Ser guerrero es luchar
En la cotidianidad,
La guerra es cotidiana,
Y la paz sin libertad es cotidiana,
Ser guerrero es ganarle a la violencia,
Con la luz de la sonrisa,
Con la mansedumbre del que sabe,
Del que acepta fracaso y éxitos.
Ser guerrero es solo ser
Arrojado sin miedo al amor,
Dispuesto a que las ramas
De sus luchass lo quemen,
Hacia la luz que nos ilumina,
Sabiendo que una sola luz
Nos despierta en amanecer,
En el calor de humanidad.
Alberto
Caricias.
No es la garra
lo que nos define,
la del tigre es grácil,
la nuestra es asquerosa, codiciosa,
construido desde el miedo,
o el desprecio estúpido.
Es la caricia sutil,
esa del amanecer quieto,
donde afluyen por el cuidado,
los trinos y la luz calma.
Es la caricia del jardinero,
otorgando vida a cada pétalo,
es la mirada digna y cuidadosa,
que te abraza respetuosamente,
en ese abrazo que trasciende
la mano útil que da el trabajo,
o el interés mercantil.
Cuando el espíritu consciente,
se posa en tu infinitud,
no es nada, solo nido,
ternura e intuición.
Solo una caricia
al pasar… luminosa,
como esta vida,
que florece contigo.
Alberto.
Alma grande
En las sonrisas de los niños,
se muestra la luz del origen,
que engrandece el alma infantil.
En la templanza de los viejos,
en los años aprendidos,
la contención luminosa
se desparrama en amanecer.
El alma grande,
como la luz del día,
despierta a todos,
y a nadie impone.
Relatos sobre la luz,
la palabra sola no ilumina…
necesita del alma grande,
como el Sol de los humanos.
El alma grande
no se queja,
sabe del Misterio,
ni se enfada
porque puede compadecer,
las heridas hechas espinas.
El alma grande
mientras lo combate.
cuida a su enemigo,
El alma grande
cuando dice
lo dice de corazón,
cuando abraza
brinda su fuego generoso,
cuando besa solo besa,
es que todo juega para él,
qué la fuente le ha brindado,
en las aguas de su vida viva.
El alma grande se posa,
Como lluvia de vida fina,
Como silencio cálido,
Como mirada calma,
en los capullos de conciencias,
ayudando a que cada flor nazca,
A que cada ser no sea un extraño,
sino un sí mismo para sí, porque sí
Un yo mismo para él,
Que en él su finitud
anide el alfa y el omega.
Un solo jardín de muchos colores,
una sola luz en apertura mansa.
Alberto
Un minuto de silencio.
Un minuto de silencio
dijo el que podía hablar,
muchos recordaron
Pocos sabían su mensaje.
Sabían que él había pedido
un minuto de silencio,
no para el dolor,
sino para el sentido del dolor,
no para el palabrerío,
sí para el corazón abierto,
no para la deseperación,
sino para tomar la posta
de la fraternidad como música,
de la música fraterna, sí…
Un minuto de silencio
para apartar la hojarasca
de palabras de bajo vuelo,
de las encerronas del lenguaje.
un minuto de silencio
para observar el águila,
de ese imposible que es la vida.
Y si la vida es un imposible,
Porque no apostar en este ámbito,
por todos los imposibles
¡Bailemos! Sin saber Eso.
Apostemos a bailar
Entre los abismos estos,
y Esos que nos esperan.
Alberto.
Amigos
Amigos.
Muchas hebras tiene la vida,
arroyos, ríos pandos, ríos caudalosos,
cadenas, alas, puertos,ilusiones.
El Sol inmenso y su caricia suave,
y todo danza corazonadamente…
Poder comprender el titilar de las estrellas,
la porfía de cuidadoso y detallista amanecer,
la navegación del Universo hacia los puertos
inimaginables de corazón humano,
necesita no solo la existencia cotidiana,
sino la brújula hacia al amor.
La amistad de las almas chicas y de las grandes.
las que necesitan del otro y las que se brindan
como los colores de flores en caminos ignotos.
Ninguna medida puede contar,
la dimensión de una herida y del dialogo que cura,
la altura generosa del encuentro sanador,
la simpleza máxima de dos seres,
que disfrutan, que son cómplices,
al compartir pan y vino y aventuras.
Amigos que han hilado y cosen
las hebras de luces de mi Alma.
Definirlos seria reducirlos a la mente,
quererlos acorralarlos en la emoción,
Solo puedo encender ese fuego,
que escapa al remedo de los mentires,
hecho de afinidades, valores y azares`
y ahondar en mi vida en la hipnosis
fraterna de los leños de la vida crujiendo,
hacia la única llama de múltiples chispas,
chispas de amistades desplegadas,
en momento sin precios, de todo valor,
de todo amor impersonal gracias la vida,
que la amistad generosamente brinda
y candorosamente dignifica.
20 de julio de 2002.
Deshojado del espacio
Deshojado del espacio,
el violeta se posó
sobre la flor en rocío.
Gotas como nosotros,
titilantes y efímeras,
que reflejan el Sol
en sus entrañas,
lo infinito en el círculo finito.
Portal hacia el Misterio,
contundencia del color,
música callada,
que suena
mientras te cincelas,
en la belleza descubierta,
abierta por la luz
que cincela el infinito.
Alberto. 16 de julio de 2022..
Dios
Los hombres vemos las cosas,
por la luz que nos ilumina,
y usualmente, por nuestra educación,
no vemos la luz que nos permite ver
esos rostros, esas flores, ese abismo.
Los hombres, pobre hombres
de la torre de babel,
intenta atrapar a dios con su razón,
como si la lógica fuera vida,
y la vida integra todo,
la mirada infinita con el ojo finito,
el cielo con la tierra y la tierra contigo.
Hacen de la religión burocracia
regidos por leyes muertas,
olvidándose que ninguna caja
puede atrapar el vuelo del espíritu.
Sacerdotes, pastores sobran,
faltan hombres de buena voluntad,
Empáticos, luces inadvertidas,
como el Sol cotidiano,
que percibimos muy de vez en cuando.
Dios está lejos del nombre que le das,
y cerca en el Silencio que surge
como agua traspasando la red
de mandatos y palabras.
En la música que te llega,
Aún con tus puertas y ventanas cerradas,
que no hay fronteras en tu corazón,
que el dar abre las compuertas,
hacia rumbos oceánicos insospechados,
que el dar es también tu cuidado,
tu desarrollo, que el dar no es miseria,
sino fortaleza cuidada de tu Ser.
Que necesitas lo que todos,
que la ecuanimidad es tu brújula
que cuando das una palabra te la das,
que cuando abrazas te abrazas,
que cuando compartes te compartes,
que cuando amas y te auto limitas
te proteges y te amas.
No te destruyas como polilla en fuego,
camina con reserva el camino,
que el que estácómodo debe verte
en el camino y en la intemperie
que lo interpela…
Que sos Dios en camino
hacia su…tu Silencio musical.
20 de junio. Alberto.
El Hombre
El hombre, la mujer…¡pobres!
En aquella caverna del inicio
del homo sapiens… débiles.
encontraron la familia,
el grupo, el lenguaje y la acción.
Lograron multiplicarse por las hebras
que tejían y tejen los corazones
en los espacios del encuentro.
Se levantó el ser humano,
Cuando se puso de pie,
y libero sus manos.
En ese simple gesto,
comenzó su historia.
Se hizo instrumento creador
del creador de la existencia,
al construir su voluntad y sus herramientas.
Hoy,ahora…¿sino cuándo?
Necesitamos librar nuevamente
nuestras manos, nuestros corazones…
Han opacado nuestros corazones,
por mentiras, por telones fantasiosos.
A un plan de indignidad,
de inclusión excluyente,
le llaman trabajo
mientras atan nuestras manos y corazones.
Es tiempo de encender la Verdad,
con el fuego de cada corazón,
el de cada uno de Uds.
La verdad es simple.
necesitamos realizarnos como personas,
para ello…
Necesitamos generar trabajo y respeto,
vocación y valor y pureza
Lo hicimos en la gesta libertadora,
superamos los Andes,
y aquellas montañas de frio,
Era imposible ganar,
pero era necesario.
Hoy, más que soldados,
necesitamos ciudadanos probos,
¿Se acuerdan de Favaloro,
De Don Illia, De Facundo Cabral?
aún nos iluminan.
Yo quiero que mis hijos,
los hijos de mis amigos,
se transformen para bien,
se realicen en el progreso,
evolucionen con honradez
junto a esta patria profunda.
Es cierto; el dialogo es acción
cuando los mandones nos quieren callar,
Hablemos, busquemos el lenguaje fraterno,
que no manda quien quiere,
sino quien es obedecido.
Es momento,
de la acción del poder,
de la voluntad de transformar,
con nuestra profesión, con nuestra industria.
No hablamos del poder para el poder,
hablamos del poder para el amor.
Por eso estamos aquí,
para empezar a pesar de los pesares
a construir la felicidad,
imposible pero necesaria.
Alberto Testa. 22/07/2022
A pedido de Karina. Avalado por su luz.
Este aire que respiro
Este aire que respiro,
esta atmosfera en que vivo,
recubre el planeta,
sabiendo que todos
somos uno.
Urdimbre de lazos invisibles,
poderosos, inexplicables.
Un solo Sol se desparrama
por la única tierra.
El tiempo fluye desde siglo,
como con el tesoro del arco iris,
nadie conoce su origen o su fin.
miles de voces transcurren en él,
voces que se escuchan,
y las que nos atraviesan mudas,
por los siglos de los siglos.
Nos inventamos límites y abrazos,
sus nombres personas, familias, fronteras,
sin embargo a pesar de ser alguien
por un nombre dado por intuición,
somos eso sin nombre,
eso que no se puede nombrar.
cosa nombrada, infinitud inefable.
Hoy soy esa gota hecha nube
o tal vez nube encubierta en diáfano día,
de cielo humano de muchos rostros.
Escucho el grito que flota
que viene de las fosas marinas,
lejanas, desconocidas.
Una risa me vuelve a mi nombre,
el trajín de un auto,
me recuerda lo perentorio,
lo importante me aguarda,
con el celo de una madre,
mientras tanto me aturdo,
silenciosamente
en la arena de la nada,
que se escapa entre los pliegues
de mi alma.
Alberto 29 de junio de 2022.
Eternidad en el instante
Eternidad en el instante
Este aire que respiro,
esta atmosfera en que vivo,
recubre el planeta,
sabiendo que todos
somos uno.
Urdimbre de lazos invisibles,
poderosos, inexplicables.
Un solo Sol se desparrama
por la única tierra.
El tiempo fluye desde siglo,
como con el tesoro del arco iris,
nadie conoce su origen o su fin.
miles de voces transcurren en él,
voces que se escuchan,
y las que nos atraviesan mudas,
por los siglos de los siglos.
Nos inventamos límites y abrazos,
sus nombres personas, familias, fronteras,
sin embargo a pesar de ser alguien
por un nombre dado por intuición,
somos eso sin nombre,
eso que no se puede nombrar.
cosa nombrada, infinitud inefable.
Hoy soy esa gota hecha nube
o tal vez nube encubierta en diáfano día,
de cielo humano de muchos rostros.
Escucho el grito que flota
que viene de las fosas marinas,
lejanas, desconocidas.
Una risa me vuelve a mi nombre,
el trajín de un auto,
me recuerda lo perentorio,
lo importante me aguarda,
con el celo de una madre,
mientras tanto me aturdo,
silenciosamente
en la arena de la nada,
que se escapa entre los pliegues
de mi alma.
Alberto 29 de junio de 2022.
Invierno
Invierno.
El sentido silencioso de la nieve,
la belleza reflexiva del blanco,
lo del irse para adentro,
en el hogar nacido del fuego,
del leño y del corazón.
Recién ahí nace la tertulia,
que el frio arrincona
con su frontera de hirientes agujas.
Recién ahí cae el estrépito,
la alegría forzada de campos abiertos,
todo se acerca como la palma en caricia,
como el entrecierro de párpados,
que invita a la intimidad,
del cuerpo en el abrazo,
de la emoción en hipnosis de fogata,
del alma en el caldero de mieles espirituales.
Espacio reconcentrado,
El foco de la conciencia en el vuelo,
la sedienta búsqueda,
de un rayito de un sol,
de una palabra adivinada.
Recien ahí uno comprehende,
el esfuerzo del sol naciente,
que aunque ignore primaveras,
puja , puja por una humanidad divina,
por un dios humanizado.
23 de junio 2022. Alberto
La casa del encuentro
Cuando uno nace
encuentra el rostro de la madre,
que anida el encuentro con la vida.
La vida nos lanza a realizarnos
como las semillas que lanza el labrador.
Las semillas de tierra y agua.
los hombres semillas de tierra y cielo,
semillas mujeres de amor y fortaleza.
El encuentro se hace océano
en la paciencia del arroyo.
Los oscuros nos quieren separados,
para separarnos de nuestros manos,
nos quieren sin trabajo sanadores,
para separarnos de nuestros corazones,
nos fabrican mecanismos metálicos y humanos,
celulares que potencian la mudez,
o humanos que repiten la mentira.
Para separarnos de nuestro cielo,
le ponen precio a nuestro Dios
como si el valor pudiera medirse.
Sacerdotes-algunos- que venden sus alas,
al estiércol del poder,
porque no encuentran su cielo,
enjaulan el porvenir.
Encuentro.
Encuentro con uno mismo,
cuando descubre sus luces y sombras,
cuando construye la dignidad propia.
Encuentro con el otro,
en el amor anónimo que cuida,
en la ecuánime entrega,
para que crezca el tu , el vos, y el aquel.
Encuentro con el arte de la vida,
que es el arte , no del poder por el poder,
sino del poder para poder amar.
La autoridad del que ama…realiza,
Para poder amar
hace falta la luz en vez del brillo.
Que ser gobierno no es ser mandón,
sino la acción del que escucha,
del que alimenta valores
que permiten que el encuentro
trascienda a la forma
y se encuentre en el Misterio.
El Misterio es algo que se cuida,
no nace en los mercados,
es como una casa.
Una casa de puertas cerradas,
solo es espacio que aprisiona,
una casa sin puertas,
es desierto y destrucción.
Una casa de puertas que se abren,
por la escucha, por la escucha…
cuando la golpean corazones ciudadanos,
generosos, cuidadosos, sanadores,
da lugar al Misterio que nace del Encuentro.
La casa del Encuentro es un primer paso,
mil kms. comienzan en el primer paso,
que la voluntad del amor lo permita.
Alberto Testa. 20 de julio 2022.
Llega un momento
Llega un momento,
envuelto en la sorpresa,
en que el mundo de palabras,
se desprende de Uno mismo.
Entonces uno bucea en el Silencio,
que siempre estuvo ahí.
Uno anda en confusión y oscuridad,
la ventana se levanta,
el Sol a lo lejano,
la luz invade.
¿Adónde se fue la oscuridad?
¿Alguna vez estuvo?
La urdimbre es ola en movimiento,
la profundidad es Silencio,
ese Silencio de amor pleno,
o de Sed de amor, la de corazón abierto.
No se trata de adicción ni de apego,
Se trata de respirar y escuchar,
respirar lo indivisible invisible,
escuchar en apertura universal.
Las palabras son llaves necesarias,
hasta que las puertas dejan de existir,
hasta que uno comprende,
que la frontera se disuelve,
cuando se disuelve el miedo al otro,
o a la ignorancia de uno mismo.
Hermosas palabras,
mariposas de todos colores,
que me indican adonde el jardín es.
adonde la plenitud amansa
a la mente y la deja sin palabra
en la paz infinita de lo inefable.
Lo inefable necesita de la palabra
para serlo. Sin palabra solo mudez.
con palabra lo no dicho,
por este corazón, o mejor
solo corazón palpitante
que amanece y hace amanecer.
Alberto 7 de julio de 2022.
Palabras útiles e inútiles..
Cuando veo que el hombre
Ha encerrado al mundo
En cuatro paredes,
reduciendo los horizontes
a hormigueros urbanos
metrópolis que balbucea
el dialogo a monólogos virtuales,
a conversaciones con hombres
más que calificados; clasificados:
mi amigo el artista, el contador,
el político, el médico, el ….
Nadie habla de humano a humano y ,
el anónimo es sospechoso.
Las calles pestilan peleas
de masas de ojos bajados,
y “dirigentes” que se alimentan
de plata donadas por pobres
por “beneficiarios” del poder.
Maquinarias burocráticas, potenciadoras
de seres insensibles y superficiales.
Todos ellos usan el lenguaje útil
descalifican, califican, mercantilizan.
La cadena de producción
de bienes necesarios y lenguajes útiles.
Por supuesto que lo útil es útil
pero es rengo sino se integra a lo inútil,
inútil son los clowns, los modestos,
los chamanes, los artistas, los poetas.
¿Que utilidad tienen la inútil sonrisa,
el inútil abrazo, la inútil fraternidad?
Solo vivenciar esa vida
que no elucida, sino que vive,
y al vivir integra lo útil con lo inútil.
Tan poderosa como las 8 horas
de encierro fabril es el ocio creativo.
Momentos de abrazos, de encuentro,
de rebeldías conducentes, de Verdad.
Es cierto, ningún hombre puede plantear
La Verdad.
También es cierto que la Verdad no es
un licuado ni un vómito sin límites,
sin sentido, sin faros que orienten.
Es mentira que la Verdad es mentira,
Mentira es la verdad vendida,
La Verdad del corazón se vive y ES.
Y el mal y el bien existen,claro,
en la porción que vivimos
y se disipa en el universo
de bellas y luminosas estrellas.
Las palabras útiles se encierran
en el pequeño deletrear de la técnica
técnica social o fabril
estado o empresa,
las palabras inútiles
se amplían polisémicas
en la amplitud de cada beso
dado con la ternura imperecedera.
Cada palabra útil se pierde con el calendario
Cada palabra inútil se recrea en el solsticio
pequeño del día vivido del tiempo arquetípico.
¿Cómo estás? Bien.
Y no han dicho nada.
¿Cómo estás?
Como flor en primavera, como pájaro en vuelo,
y se abren mil colores hacia un arco iris
con su tesoro palpitante en su escala.
El hombre en su pequeñez se fatiga
Y al fatigarse se olvida de su Dios,
De la luz que lo ilumina día y noche,
y se entrega como manso esclavo
al poder insaciable de los robóticos,
de los tenebrosos, de los ignorantes.
No de los que ignoran conocimientos,
Sino de los que ignoran sus corazones.
Útil e inútil
Debes dejar que lo inútil conduzca
La útil utilidad.
Que tu grandeza es infinita
Y no hay frontera que la impida.
y recuerda que el Sol es inútil.
Es inútil para la luz
generosa de tu corazón solar.
Alberto 19 de junio 2022
Soledad.
Las almas grandes hacen de la playa que falta
el océano que se despliega imperturbable,
las pequeñas almas transforman ese océano
en el obstáculo sin navío ni velamen,
abismo imposible para el encuentro.
La soledad grande rompe el cántaro que aísla
y transforma al contenido en continente.
La vida no se trata del apego a las formas pasivas,
La vida es verbo de arroyo saltarín, de río profundo.
No se trata del espejo que devuelve un rostro,
por un vidrio que refleja el mercado de los hombres,
El verdadero espejo son las luces insondables
De esas estrellas que anidan en tus átomos.
Señor de millones de neuronas, de infinitas materias…
La soledad pequeña necesita de un dos que nunca es uno.
La Soledad grande hace de la pluralidad de rostros,
un solo destino, un solo Misterio, Uno Mismo,
que diluye la frontera de toda nube imaginada,
en el mundo del coqueteo social , de la norma engreída…
Para transformar las cosas en un solo cielo,
ese en que al desplegar las alas de tu conciencia
te transforma en lo inexplicable, en ese Silencio
que no agota,los millones de palabras de superficie,
En ese Silencio de palpitar humano y Misterio,
que los millones de rostros no alcanzan a espejar…
Solo el alma grande vive acompañada
en el nido protector de esa aparente e intima Soledad,
que temen los ruidos esclavos de la moda.
Hay Dios u hombres de conciencia en alborada
que comprehenden que ninguna compañía
puede acompañarte en el silencio de tus huesos,
en el tejer de la mano abierta en que florece la luz…
Es cierto la Soledad duele en el desgarro del pétalo
hacia la luz iluminada del despertar.
Es que el sufrimiento no querido hila
el vuelo temeroso sobre el abismo cósmico,
mientras balbuceamos la vida grande
embretados en la soledad chica del mundo posible…
La soledad grande aspira a ese mundo imposible,
que es el mundo humano pariendo portales de apertura
en la cueva mecánica de los hombres pequeños.
Soledad, Soledad grande, inexplicable, verbo sin palabras,
color abstracto sin figuras, solo un único sonido
En la sinfónica orquesta de miserias y alegrías.
Artista de la vida humana, cincelando las propias miserias,
que duelen con sus heridas,
pero apuestan
en la oscuridad de sus raíces solitarias, invisibles,
al vuelo del perfume de la rosa trascendiendo espinas cotidianas,
elevando el viento insondable de huesos, corazones y conciencias.
De conciencias de Soledad grande.
De conciencias en vuelo,
De conciencias en Despertar,
Despertar, no otra cosa es …
la Soledad Grande.
Alberto 19 de enero de 2022

