
Aunque el viento sin brisa se apague,
Y se esconda entre los árboles.
Aunque la nube se disuelva en lluvias,
Y se oculte en el cielo azul.
Aunque el niño no haya nacido,
está presente en la mirada que se ha posado un instante dulce.
Aunque el hombre sea esclavo de democracias malvadas,
la Libertad anida esperando el momento de guillotinas y cambios.
Aunque la mente murmure y rumee,
el corazón anida en sus silencios.
Aunque el amor muera por distancias y por caprichos,
por visión de distintos mundos,
el infinito de ternura aguarda.
No somos lo que creemos ser,
no sabemos lo que somos,
nos engañan un nombre,
un cuerpo,
una emoción que intentamos definir.
Somos ese viento,
esa nube,
ese amor,
esa Libertad que cuando no está,
está esperando su renacer mucho más amplio,
de mucho más Amor Infinito,
horizonte, silencioso, inefable.


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