
Las formas son las palabras silenciosas,
que susurran a tu oído verdades y espejismos.
Te ves solitario cuando guardás multitudes en vos mismo,
plurales olas que rugen el océano de tu forma.
Tu forma es el nombre que ancla tu materia en la materia,
es la singular palabra del claroscuro de tu piel y de tu alma,
que eleva tu singularidad bajo el cielo de tus ojos en mirada.
La belleza, como abundante flora, florece en un aspecto de tu vida,
en un detalle, en la geometría estética, en el círculo inexplicable.
La forma te separa como gota salpicada,
que al volar
se distancia del arroyo que sos mientras fluye hacia la mar.
La forma te ilusiona y te separa del continuo fluir,
como la luz de la cerilla dibuja círculos de efímeros fuegos,
atrapantes ilusiones que son y no son en las sombras de la noche.
Te pensás pétalo distante cuando sos íntima flor,
y genérico perfume de una sola humanidad.
No podés ver las raíces comunes que la tierra oculta,
que los sentimientos abrazados son lianas subterráneas.
Percibís la forma aislada como si no fuera síntesis de universo,
en el prisma artístico de un arco iris, esculpido en la materia,
Tu forma, esa forma en el espacio infinito.
Tu forma que palpita en corazón que respira,
y en las manos que cincelan persistentes.
Tu forma espejada por el pincel sobre el asombro de la tela,
abanico de pintores en los siglos, unión de las imágenes,
pinturas, mensajes, esculturas como mojones del camino,
como bosques y ciudades sagradas y ecos de urbes cotidianas,
imágenes que nos elevan y nos interpelan y nos hieren,
que nacieron en las cuevas, retumbaron en las catedrales,
y se dispersaron y se dispersan por urbes y mercados ansiosos.
Tiempo/espacio, estrellas/navegación, alfa/omega.
Artistas de la luz y sus colores, artistas del sonido,
artistas escultores,
que cincelan el mármol frio de la gris y enfermiza rutina,
hacia el cálido susurro del mensaje arrancado al silencioso material.
Corazón artista de la mirada devuelta a la niñez,
a esa del asombro, a esa de la luz que hace florecer,
a esa visión del misterio que solo el arte de la vida puede develar.
Relámpago que ilumina, trueno que asombra y despierta.


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